miércoles, 21 de agosto de 2013

                                                              



                                                                     SEXUALIDAD


La sexualidad es un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca 
al sexo, las identidades y roles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la 
reproducción y la orientación sexual. 
 La sexualidad resulta ser el resultado del cruce de la naturaleza con la 

estructura social y responde, por tanto, a condiciones sociales determinados 
por un contexto.
En un primer momento, nos puede parecer un asunto íntimo que concierne 
únicamente a la privacidad de cada individuo. Este parecer deriva de la idea de 
que la sexualidad responde a una fuerza natural, que va más allá de lo razonable, 
y que, por tanto, responde a algo casi instintivo que le otorga un carácter de 
impermeabilidad al cambio. En torno a esta idea, desde el poder, entendido 
como todo aquello que otorga legitimidad (la religión, la medicina, el matrimonio, 
etc), entendida como toda institución con influencia, se han venido, a lo largo de 
la historia, construyendo diversos discursos en torno al mismo eje de carácter 
cerrado centrado en la sexualidad únicamente como medio de reproducción. Es 
decir, discursos que han situado la reproducción como fin último de toda
práctica sexual, situando fuera de “lo normal” a toda práctica que no respetara 
este objetivo. 
Frente a esta postura, lo cierto es que la sexualidad de los seres
humanos se va construyendo mediante pautas sociales y culturales cada vez 
más alejadas de la reproducción, es decir, hoy en día la mayoría de las prácticas 
sexuales humanas no tienen como objetivo la descendencia. Por tanto, resulta 
evidente que la naturaleza no determina la conducta sexual.. Sin embargo, las 
concepciones universalistas y totalizadoras sobre sexualidad, basadas en un
discurso biológico, han llevado a enraizar en nuestra cultura concepciones
erróneas que nos impiden o retrasan el cuestionamiento de ésta. El retraso de 
este cuestionamiento no es más que una forma de no alterar el equilibrio, de 
forma que, las dudas o contradicciones se permiten cuando las fronteras del 3
orden social se llenan de poros al necesitar reajustes por el cambio de
intereses. 
Desde el poder se utiliza la sexualidad como instrumento de gestión
demográfica y de mantenimiento del orden social. Debe gestionar los recursos 
existentes y el reparto de los mismos para controlar los desajustes y mantener 
el equilibrio. 
La sexualidad no puede ser recluida a lo privado, ya que responde a 
prácticas institucionalizadas específicas que la convierten en un asunto social. 





A partir de esta definición, se interpreta que la sexualidad es esencial, constitutiva e 
inherente a todos los humanos, independiente de su condición física o mental. Toda 
persona vive en un cuerpo sexuado, por lo que su sexualidad se vivencia y expresa desde 
que está en el útero y va a la tumba. No sólo implica la relación sexual, como comúnmente 
se piensa, sino que también involucra las dimensiones afectivas, emocionales, biológicas, 
psicológicas, sociales, culturales, éticas, legales, históricas y espirituales 2006, 
presentes de manera diferenciada en todo el ciclo vital de la persona y que la hacen 
desempeñarse y relacionarse con una determinada identidad.


La educación sexual es algo muy importante ya que es un acto que se realiza de una manera cotidiana sin necesidad de llagar a un acto físico; este tema depende de la edad en la cual estemos ubicados, el lugar donde se habita, las creencias y principalmente la región que se presenta.
La sexualidad debería de ser un tema que se pueda manejar de una manera libre, sin tabú sin pensar que esta mal.

Se conoce que la sexualidad es un conjunto de acciones y actividades que se realizan se manera individual y con todo el entorno en los cuales, están implicados los sentimientos, la creencia, la edad, el nivel socio cultural, la educación así como la información que se tenga en el momento.

Todos y cada uno de deberíamos de buscar información acerca de aquello que nos provoque dudas o preguntas pero que sean información documentada y no por que alguna otra persona haya tratado de solucionarlo.





Los padres que hablan con sus hijos realmente hacen que la experiencia sea diferente. En efecto, los adolescentes suelen contar a sus padres como la mayor influencia en sus decisiones sobre sexo. Además, los adolescentes que relatan tener buenas conversaciones con sus padres acerca de sexo son más propensos a posponer la actividad sexual, a tener menos parejas y a usar preservativos y otros métodos anticonceptivos cuando tienen relaciones sexuales.
Podemos ayudar a nuestros hijos a tratar temas relacionados con la sexualidad, desde que son pequeños y durante toda su vida. La sexualidad incluye una amplia gama de temas, como el cuerpo masculino y el cuerpo femenino y cómo funcionan, el desarrollo humano, la reproducción, tipos de relaciones, en qué consisten una relación sana y una enfermiza, conducta sexual, cómo evitar el embarazo y cómo prevenir las enfermedades de transmisión sexual.
Me parece que la única manera de solucionar todo este caos es tener un amplio conocimiento de este tema, que sea obtenido de documentos científicos, tener la información adecuada, enfocarnos de acuerdo a cada persona, su nivel socio cultural para poder solucionar las dudas que tengan en ese momento y poder brindar una atención integral a cada persona, sin discriminación y con un lenguaje adecuado para ellos.




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